Verduras fermentadas en salmuera: la guía básica para fermentar cualquier hortaliza
Principios y recetas para fermentar zanahorias, coliflor, pepinillos, rabanitos y pimientos en salmuera: qué porcentaje de sal usar, cómo mantenerlas sumergidas, tiempos, aromáticos y seguridad.
Si el chucrut es la fermentación de la col cortada y salada en seco, la fermentación en salmuera es su prima versátil: verduras enteras o en trozos, cubiertas por agua con sal, que fermentan durante unos días o semanas hasta volverse ácidas y crujientes. Con este método se pueden fermentar zanahorias, coliflor, pepinos, rabanitos, pimientos, cebolletas, nabos, espárragos y muchas otras hortalizas.
La ventaja es que no hace falta masajear ni prensar nada: se cortan las verduras, se colocan en un tarro, se cubren con salmuera y se deja que la naturaleza trabaje. Esta guía explica los principios que hacen que funcione y cómo aplicarlos a distintas verduras.
Los cuatro principios de la fermentación en salmuera
Antes de las recetas, conviene entender por qué funciona. Hay cuatro principios que no cambian, fermentes lo que fermentes.
1. Sal en la proporción justa
La sal selecciona a los microorganismos. Las bacterias lácticas toleran bien una salmuera moderada, mientras que muchas bacterias de putrefacción y mohos se frenan. La concentración más habitual va del 2 al 5 %, es decir, de 20 a 50 g de sal por litro de agua.
2. Sin oxígeno
Las bacterias lácticas trabajan sin oxígeno; los mohos lo necesitan. Por eso las verduras deben estar siempre por debajo de la salmuera. Todo lo que sobresale del líquido es una puerta abierta al moho.
3. Acidez creciente
A medida que las bacterias lácticas fermentan los azúcares de las verduras, producen ácido láctico y el pH baja. Cuando el medio es suficientemente ácido, por debajo de un pH de 4,6 y normalmente alrededor de 3,5, la verdura queda protegida frente a la mayoría de microorganismos dañinos, incluida la bacteria del botulismo.
4. Temperatura moderada
Entre 18 y 22 °C, la fermentación es estable y produce buenos aromas. Con más calor, va más rápido pero las verduras se ablandan antes; con frío, avanza muy despacio.
Cómo preparar la salmuera
Para una salmuera al 3 %, disuelve 30 g de sal sin yodo en un litro de agua sin cloro. Si el agua de tu grifo tiene mucho cloro, hiérvela y déjala enfriar, o usa agua filtrada o mineral.
Una forma práctica de hacerlo es calentar una parte del agua, disolver la sal y completar con agua fría. La salmuera debe estar a temperatura ambiente antes de echarla sobre las verduras.
Qué concentración usar según la verdura
| Verdura | Salmuera recomendada | Tiempo orientativo a 20 °C |
|---|---|---|
| Zanahoria en bastones | 2,5 a 3 % | 7 a 14 días |
| Coliflor en ramilletes | 3 % | 7 a 14 días |
| Rabanitos enteros o en mitades | 2,5 a 3 % | 5 a 10 días |
| Pepinillos enteros | 3,5 a 5 % | 7 a 21 días |
| Pimientos en tiras | 3 % | 7 a 14 días |
| Cebolletas o chalotas | 3 % | 10 a 21 días |
| Ajos pelados | 3 a 5 % | 3 a 6 semanas |
Los pepinillos y otras verduras con mucha agua necesitan salmueras más concentradas para mantenerse crujientes. Las verduras densas, como la zanahoria, aceptan concentraciones más bajas.
Receta base: zanahorias fermentadas con eneldo y ajo
Es una receta perfecta para empezar, porque la zanahoria es firme, dulce y fermenta con mucha fiabilidad.
Ingredientes para un tarro de un litro
- 500 g de zanahorias.
- 2 dientes de ajo pelados y aplastados.
- 2 ramitas de eneldo fresco, o una cucharadita de semillas de eneldo.
- 1 cucharadita de granos de pimienta negra.
- 500 ml de salmuera al 3 % (15 g de sal en 500 ml de agua).
Elaboración
- Pela las zanahorias y córtalas en bastones de la altura del tarro, dejando unos 3 cm libres en la parte superior.
- Coloca el ajo, el eneldo y la pimienta en el fondo del tarro.
- Coloca los bastones de zanahoria de pie, bien apretados, para que no floten.
- Vierte la salmuera hasta cubrir completamente las zanahorias.
- Coloca un peso encima para mantenerlas sumergidas.
- Cierra sin apretar o con una tapa con válvula, y deja el tarro sobre un plato a temperatura ambiente.
A partir del tercer o cuarto día, la salmuera se enturbiará y aparecerán burbujas. Prueba a partir de la primera semana; cuando estén ácidas y te gusten, guárdalas en la nevera.
Pepinillos fermentados: cómo mantenerlos crujientes
Los pepinillos fermentados en salmuera, al estilo centroeuropeo, son muy distintos de los encurtidos en vinagre: más complejos, menos agresivos y con un ácido suave. Su gran reto es que no se ablanden.
- Usa pepinos pequeños, firmes y muy frescos, del tipo pepinillo. Los pepinos grandes de ensalada se ablandan con facilidad.
- Corta un milímetro del extremo donde estaba la flor: contiene enzimas que ablandan el pepino.
- Añade al tarro alguna hoja rica en taninos, como hojas de vid, de roble, de laurel o un poco de té negro. Los taninos ayudan a mantener la textura.
- Usa salmuera al 3,5–5 % y fermenta en un sitio fresco.
Aromáticos que puedes añadir
Las especias y hierbas no son obligatorias, pero dan carácter. Algunas combinaciones clásicas:
- Eneldo, ajo y pimienta negra, para pepinillos y zanahorias.
- Comino, cilantro en grano y guindilla, para coliflor.
- Jengibre y cúrcuma fresca, para zanahorias y coliflor.
- Orégano, ajo y laurel, para pimientos.
- Hinojo y piel de naranja, para rabanitos y nabos.
Las especias enteras funcionan mejor que las molidas, que enturbian la salmuera.
Cómo mantener las verduras sumergidas
Es la parte práctica que más dudas genera. Algunas opciones:
- Pesos de vidrio para fermentación, que encajan en tarros de boca ancha.
- Un tarro pequeño lleno de agua, colocado dentro de la boca del tarro grande.
- Una bolsa de congelación con salmuera, que se adapta a la forma del tarro y, si se rompe, no diluye la fermentación.
- Una hoja grande de col doblada sobre las verduras, con un peso encima.
- Colocar las verduras muy apretadas, de forma que se sujeten entre ellas.
Señales normales y señales de alarma
Durante la fermentación es normal:
- Que la salmuera se enturbie y se vuelva lechosa.
- Que aparezcan burbujas y algo de espuma.
- Que se forme un sedimento blanco en el fondo, compuesto por bacterias lácticas.
- Que los colores de las verduras cambien y se apaguen un poco.
- Que aparezca una película blanca y lisa en la superficie, normalmente levaduras, que se retira con una cuchara.
Son señales de alarma:
- Moho esponjoso, peludo, de colores, sobre las verduras.
- Verduras viscosas o blandas como una papilla.
- Olor a podrido, a basura o muy desagradable, distinto del olor ácido normal.
Ante cualquiera de estas señales, desecha el tarro entero sin probarlo.
Conservación
Una vez fermentadas, las verduras en salmuera se conservan en la nevera durante varios meses, siempre que sigan cubiertas por el líquido. Su sabor seguirá evolucionando lentamente, volviéndose más ácido.
No conviene cerrar herméticamente y guardar a temperatura ambiente las verduras fermentadas creyendo que son una conserva esterilizada: siguen activas y generan gas. Su lugar es la nevera.
La salmuera también se aprovecha
La salmuera de una buena fermentación es ácida, salada y aromática. Puedes usarla para aliñar ensaladas, para dar un toque a las sopas frías, para marinar carnes o como iniciador de la siguiente tanda: añadir un chorrito de salmuera de una fermentación anterior acelera el comienzo de la nueva.
Preguntas frecuentes
¿Puedo reducir la sal?
Por debajo del 2 % aumenta el riesgo de que las verduras se ablanden o se estropeen. Si quieres un resultado menos salado, desala las verduras con agua justo antes de servir.
¿Por qué el ajo se ha vuelto azul o verde?
Es una reacción química natural de algunos compuestos del ajo con los ácidos. No es peligroso y no significa que esté contaminado.
¿Puedo mezclar varias verduras en el mismo tarro?
Sí. Las mezclas de coliflor, zanahoria y pimiento, por ejemplo, quedan muy bien. Elige una salmuera adecuada para la verdura más delicada.
¿Se puede fermentar con agua del grifo?
Si tiene poco cloro, sí. Si tiene mucho, el cloro puede frenar las bacterias. Hervirla y enfriarla elimina buena parte del cloro libre.
En resumen
Salmuera del 2 al 5 %, verduras siempre sumergidas, un lugar fresco y paciencia. Estos cuatro elementos bastan para transformar casi cualquier hortaliza en un fermentado ácido y crujiente. Empieza con zanahorias, aprende a leer las señales del tarro y, cuando te sientas seguro, experimenta con mezclas y aromáticos.