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Queso, Kéfir y Bollería el obrador casero

Kéfir de leche casero: cómo hacerlo, cuidar los nódulos y aprovecharlo cada día

Guía completa del kéfir de leche: qué son los nódulos, cómo fermentar, colar y conservar, la proporción adecuada, el sabor según el tiempo, la segunda fermentación y cómo actuar si algo va mal.

El kéfir de leche es una bebida fermentada originaria del Cáucaso, ligeramente ácida, cremosa y a veces con un leve cosquilleo efervescente. A diferencia del yogur, que se elabora con unas pocas cepas de bacterias, el kéfir se obtiene con unos nódulos que contienen una comunidad compleja de bacterias lácticas y levaduras que viven juntas en una matriz gelatinosa.

Una de las cosas más bonitas del kéfir es que se comparte. Los nódulos crecen y se multiplican con el uso, y muchas personas los reciben de un amigo o un vecino que tenía de sobra. Con unos pocos nódulos y leche, se puede tener kéfir fresco todos los días durante años. Esta guía explica cómo hacerlo y cómo cuidar los nódulos para que se mantengan sanos.

Qué son los nódulos de kéfir

Los nódulos, a veces llamados "granos" o "búlgaros", parecen pequeñas coliflores blancas o amarillentas, de textura gelatinosa y elástica. Están formados por proteínas y polisacáridos, entre ellos uno llamado kefirano, producidos por los propios microorganismos que viven en ellos.

Esta comunidad incluye diversas especies de bacterias lácticas y levaduras. Las bacterias transforman la lactosa de la leche en ácido láctico, que da el sabor ácido y espesa la leche; las levaduras producen pequeñas cantidades de gas carbónico y aromas, y una cantidad mínima de alcohol.

Los nódulos de kéfir no se pueden "crear" desde cero en casa: proceden siempre de otros nódulos. Se pueden conseguir de otras personas, en algunas tiendas especializadas o en comercios en línea, a veces deshidratados.

Lo que necesitas

  • Nódulos de kéfir de leche, una o dos cucharadas.
  • Leche: entera, semidesnatada, de vaca, cabra u oveja. La leche pasteurizada y la UHT funcionan bien. La entera da un kéfir más cremoso.
  • Un tarro de cristal limpio, de medio litro o un litro.
  • Un colador de plástico o de acero inoxidable de malla fina.
  • Una cuchara de plástico, madera o acero inoxidable.
  • Un paño o una tapa que permita que el tarro respire o que cierre sin apretar.

Durante mucho tiempo se dijo que el metal mataba los nódulos. El acero inoxidable no supone ningún problema en el contacto breve de colar y remover; lo que conviene evitar son metales reactivos, como el aluminio o el cobre sin revestir, y los recipientes que puedan oxidarse.

La proporción

Una referencia habitual es una cucharada de nódulos por cada 250 a 500 ml de leche. Más nódulos o más calor aceleran la fermentación; menos nódulos o más frío la ralentizan. Con el tiempo, ajustarás la proporción a tu gusto y a la temperatura de tu casa.

Paso a paso

  1. Pon los nódulos en el tarro.
  2. Añade la leche a temperatura ambiente o fría, sin calentarla.
  3. Cubre el tarro con un paño sujeto con una goma o con la tapa sin apretar.
  4. Deja fermentar a temperatura ambiente, entre 18 y 26 °C aproximadamente, lejos de la luz directa del sol, durante entre 18 y 36 horas.
  5. Comprueba el punto: la leche se habrá espesado y olerá ligeramente ácida. Puede haber una pequeña separación de suero en algunas zonas.
  6. Cuela: vierte el contenido del tarro sobre el colador puesto encima de un cuenco o de otro tarro. Remueve suavemente para que el kéfir pase y los nódulos queden en el colador.
  7. Vuelve a poner los nódulos en el tarro limpio, o en el mismo sin lavar, con leche nueva, y empieza el ciclo de nuevo.
  8. Guarda el kéfir colado en la nevera.

No hace falta lavar los nódulos con agua entre una tanda y otra; de hecho, el agua con cloro puede debilitarlos.

El sabor según el tiempo y la temperatura

Tiempo de fermentaciónTextura y sabor
12–18 horasSuave, poco ácido, textura de leche espesa
24 horasEquilibrado, cremoso, ligeramente ácido
36–48 horasMuy ácido, espeso, con separación de suero

En verano, con temperaturas altas, el kéfir puede estar listo en 12 horas o menos. En invierno, puede necesitar más de un día. Si el kéfir se separa en una parte sólida y mucho suero, está sobrefermentado: no es peligroso, pero tiene un sabor muy ácido. La próxima vez, reduce el tiempo o la cantidad de nódulos.

La segunda fermentación

Después de colar, puedes dejar el kéfir en un tarro cerrado a temperatura ambiente durante unas horas más, a menudo con algún ingrediente añadido:

  • Piel de limón o de naranja.
  • Una rama de canela.
  • Unas fresas o frutos rojos.
  • Un poco de vainilla.

Esta segunda fermentación suaviza la acidez para algunas personas, aporta aromas y aumenta ligeramente la efervescencia. Después, guarda el kéfir en la nevera.

Cuidar los nódulos

En el día a día

Mientras hagas kéfir con regularidad, los nódulos se mantendrán sanos y crecerán. Cuando tengas demasiados, puedes regalarlos, comerlos o compostarlos.

Si te vas unos días

Pon los nódulos en un tarro con leche fresca, en una proporción generosa de leche, y guárdalos en la nevera. Así pueden aguantar una o dos semanas. Al volver, cuela y empieza con leche nueva; las primeras tandas pueden salir algo irregulares.

Para periodos largos

Algunas personas congelan los nódulos o los deshidratan a temperatura ambiente sobre un papel. Al reactivarlos, pueden necesitar varias tandas para volver a funcionar a pleno rendimiento.

Señales de alarma

  • Moho en la superficie, de color verde, negro, rosa o con pelusa: desecha el kéfir y, si los nódulos están afectados, también los nódulos.
  • Olor desagradable, a podrido o muy distinto del habitual olor ácido y lácteo.
  • Nódulos que se deshacen o se vuelven viscosos y dejan de fermentar la leche.

Un kéfir muy ácido, separado o con un ligero olor a levadura no es señal de que se haya estropeado. Ante cualquier duda real sobre su estado, no lo consumas.

Cómo usar el kéfir

  • Solo, frío, como bebida.
  • En batidos con fruta.
  • En el desayuno, con cereales o avena.
  • En salsas, como base de un aliño para ensaladas con hierbas, limón y aceite.
  • En repostería, en lugar de yogur o suero de mantequilla, en bizcochos y tortitas.
  • Para hacer "queso" de kéfir, escurriéndolo en un paño como el labneh.

Kéfir y salud: lo que sabemos

El kéfir es un alimento fermentado que contiene microorganismos vivos, además de proteínas, calcio y vitaminas de la leche. Se han estudiado sus posibles efectos sobre la digestión, la microbiota intestinal y la tolerancia a la lactosa, y algunos resultados son prometedores, pero la evidencia en personas todavía es limitada y no permite atribuirle propiedades curativas. Lo más razonable es considerarlo un alimento saludable dentro de una dieta variada.

Las personas inmunodeprimidas o con enfermedades graves deben consultar con su médico antes de consumir alimentos con microorganismos vivos elaborados en casa.

Preguntas frecuentes

¿El kéfir tiene alcohol?

Contiene cantidades muy pequeñas de alcohol, normalmente inferiores al uno por ciento, por la acción de las levaduras. Con fermentaciones largas en tarro cerrado, la cantidad puede aumentar algo.

¿Es apto para intolerantes a la lactosa?

Parte de la lactosa se fermenta, por lo que muchas personas con intolerancia leve lo toleran mejor que la leche. Pero contiene lactosa. Existen opciones de kéfir hechas con leche sin lactosa.

¿Se puede hacer con bebidas vegetales?

Los nódulos de leche pueden fermentar algunas bebidas vegetales, pero se debilitan con el tiempo porque necesitan lactosa. Si quieres probar, alterna con leche para mantenerlos sanos.

¿Kéfir de leche y kéfir de agua son lo mismo?

No. Son comunidades de microorganismos distintas: los nódulos de agua fermentan agua con azúcar y son translúcidos y cristalinos. Tienen su propia guía en esta sección.

En resumen

Nódulos, leche, un tarro y un día a temperatura ambiente: así de sencillo es tener kéfir casero. Cuela, vuelve a empezar con leche nueva y guarda el kéfir en la nevera. Con unos cuidados mínimos, los nódulos te acompañarán durante años, y seguramente acabarás compartiéndolos con alguien.

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